Por San Antonio de Padua son típicos estos panes/bollos por mi zona. Son unos panes con no mucha corteza tiernos y muy sabrosos que en casa solemos utilizar para hacer hamburguesas o lomo con tomate rallado ajo y orégano. Lo que caracteriza a estos panes es el uso de semillas de anís, que también se conoce por matalahúva o anís verde.

Las cantidades listadas en los ingredientes están pensadas para que no sobre levadura, no romperse la cabeza con la harina, el agua, etc.

Ingredientes:
  • 500 gr de harina de fuerza (de buena calidad).
  • 250 ml de agua (añadir sólo la que admita la harina).
  • 25 gr de levadura fresca de panadero.
  • 50 ml de aceite de oliva (cuanto más bueno, más rico).
  • una cucharadita de sal.
  • una cucharadita de azúcar.
  • un puñado de semillas de anís.
Elaboración:
  • Ponemos la harina en un cuenco y deshacemos la levadura en la harina.
  • Añadimos el azúcar, el aceite, las semillas de anís y el agua (reservar un poco por si no es necesario echarle los 250ml) y lo mezclamos todo en el cuenco con ayuda de una paleta o con las manos. No tiene que quedar para nada pegajosa. También se puede amasar con la ayuda de una máquina: panificadoras, amasadoras o Thermomix.
  • Cuando la mezcla sea homogénea la sacamos al banco de la cocina y la amasamos de 10 a 15 minutos hasta que la masa sea elástica, cuando llevemos 5 minutos amasando añadimos la sal.
  • Después del tiempo de amasado, formamos una bola con la masa y dejamos fermentar en un cuenco tapado con un paño hasta que doble el volumen (alrededor de una hora, dependiendo de la temperatura).
  • Después del tiempo de fermentación sacamos la masa al banco de cocina y la desgasificamos. Partimos la masa en 6 o más trozos (esta vez preparé 4, la anterior 8, pero para la próxima serán 6, palabra), les damos forma de bola, les hacemos unos cortes para que la masa pueda desarrollarse en el horno, y dejamos levar bollos de 20 a 30 minutos mientras calentamos el horno a 200º C.
  • Cuando los bollos doblen de tamaño los introducimos al horno y los horneamos entre 15 y 20 minutos hasta que la corteza tome un color dorado. Antes y durante el horneado pulverizar las paredes del horno con agua, la humedad del horno ayuda a la formación de la corteza, asignatura pendiente a mejorar en siguientes tentativas.
  • Una vez horneados, sacar los panes y ponerlos en una rejilla para que se enfríen.
Estos panes tienen mucha miga, nada fermentada, pero está tierna, suave, jugosa, esponjosa y sabrosa. Aquí una prueba del delito:


El olor a pan y a semillas de anís tostándose inundarán la cocina ¡ya nos contareís!

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